biodanzaEl prefijo "BIO" tiene su origen en el término griego bios que significa VIDA. La palabra "DANZA", de origen francés, significa movimiento integrado y con sentido. Así se construye el término Biodanza, una metáfora que significa la "Danza de la Vida".

Antes que un espectáculo, la danza es un movimiento profundo que nace en el íntimo del nuestro ser. Por lo tanto, danzar es asumir en nosotros el movimiento de nuestra propia manera de ser en el mundo.

Es un sistema de "auto-desarrollo", creado en la década de 1960 por el chileno antropólogo y psicólogo Rolando Toro Araneda, que utiliza los sentimientos provocados por la música y el movimiento para profundizar en la conciencia de uno mismo. Su objetivo es promover la integración de uno mismo con sus emociones y expresarlas.

La Biodanza también permite establecer y profundizar lazos afectivos con la naturaleza y entre las personas, y poder expresar sentimientos acogedores.

Se define como un "sistema de integración humana de renovación orgánica, re-educación afectiva, y de reaprendizaje de las funciones originales de la vida". Su aplicación consiste principalmente en vivencias provocadas a través de la música, el canto, los movimientos y situaciones de grupo de encuentro”.

Es un método que tiene como objetivo el desarrollo de capacidades humanas, sentimiento de felicidad, habilidades de comunicación y mejora de las relaciones humanas.

Los efectos beneficiosos terapéuticos y rehabilitadores sobre el organismo se basan en los siguientes mecanismos, que en su conjunto constituyen el éxito del sistema pedagógico:

  1. poder musical,
  2. poder de la danza integradora,
  3. poder de la metodología vivencial,
  4. poder de la caricia,
  5. poder del trance,
  6. poder de la expansión de conciencia,
  7. poder del grupo.

 

El sistema de Biodanza se encuentra instaurado actualmente en 30 países, incluyendo Brasil, Argentina, España, Chile, Francia, Alemania, Italia, Uruguay, Holanda, Reino Unido, Colombia, Venezuela y Bélgica.

En resumen, lo que se propone con la Biodanza es que cada persona paulatinamente sea responsable de su propio crecimiento personal, que sea capaz de integrar todos estos aspectos en su vida cotidiana, que pueda crear nuevas motivaciones para vivir y sobretodo que mantenga un estilo de vida basado en la salud y bienestar.

Rolando Mario Toro Araneda nació en Concepción, Chile, el 19 de Abril de 1924.

Se formó como profesor de enseñanza básica en la Escuela Normal " José Abelardo Núñez ", Santiago de Chile en el año 1943. Desempeñó su docencia en las ciudades de Valparaíso, Talcahuano, Pocuro y Santiago (Chile), entre los años 1944 a 1957.

En 1964 egresó de la Escuela de Psícologia del Instituto Pedogógico de la Universidad de Chile.

Tuvo a su cargo la Cátedra de Psicología del Arte y de la Expresión, en el Instituto de Estética de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Como docente del Centro de Antropología Médica, en la Escuela de Medicina de la Universidad de Chile, realizó investigaciones sobre la Expresión del Inconsciente y sobre los Estados de Expansión de la Conciencia. Fue nombrado Profesor Emérito de la Universidad Abierta Interamericana de Buenos Aires, Argentina.

Entre los años 1968 y 1973 inició sus experiencias con Biodanza (llamada en este período Psícodanza). Aplicó este sistema en el Hospital Psiquiátrico de Santiago y en el Instituto de Estética de la Universidad Católica de Chile.

Vivió sucesivamente en Chile, Argentina, Brasil e Italia. Fue el fundador de la International Biocentric Foundation (IBF), entidad que coordina la actividad del Sistema Biodanza en el mundo, en sus últimos años residió en Chile, difundiendo su trabajo viajando por Europa, América, África y Asia.

Rolando Toro fue, además, poeta y pintor. Publicó varios libros de poesía y de psicoterapia. También realizó exposiciones de pintura en Brasil e Italia.

Según Rolando Toro, su más íntima profesión era ser poeta.

Falleció en febrero del 2010.

A continuación parte de su pensamiento escrito en su libro BIODANZA que expresa el cómo logró el descubrimiento de la danza de la vida.

"Trato de recordar los primeros momentos de la Biodanza en el pasado, los antiguos gestos, los encuentros con amigos en el frenesí de la música. Al inicio la Biodanza fue apareciendo sigilosamente en mi vida. Lentamente tomó fuerza, despertó el interés de las personas, suscitó cambios sorprendentes en algunos participantes y sobre todo creó un sentimiento de epifanía y esperanza de vida.

La Biodanza ha nacido de mi experiencia personal y ponto de mí cuenta de que su estructura podía fundamentarse en las ciencias que atañen a la vida, en particular a la biología. Fueron muchas las fuerzas que se manifestaron dentro de mí para conducirme finalmente a idear esta conjugación de arte, ciencia y amor.

Fue del conjunto de experiencias y sensaciones que surgió el deseo de formar pequeños grupos para danzar, cantar y encontrarnos con la música. La Biodanza se dio así y continúa siendo un modelo de convivencia con la belleza. La unidad afectiva se genera en el intercambio de una energía íntima con los otros. En este proceso de aproximación el contacto es esencial".

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El Ejercicio de la Biodanza se pone en la óptica del encuentro. Éste tiene como compromiso el desarrollo y el nutrimiento de los vínculos que conectan consigo mismo, con el otro, con el mundo, a través de la experiencia propia del cuerpo y de la sensibilidad.

Aquí la danza no depende ni de la libre expresión, ni de las figuras impuestas, no recurre ni al aprendizaje, ni a la imaginación sino simplemente es la búsqueda del propio gesto, de la palabra singular que muestra y da una forma a nuestras potencialidades.

La base de la Biodanza es el individuo desde la perspectiva de la vida que lo rodea.

La Biodanza restituye en una forma moderna la tarea inmemorial que se ha impuesto antes de la letra, antes de la escritura: expresar los momentos importantes de la vida individual y colectiva, experimentar y manifestar en el propio cuerpo y en el cuerpo social el misterio indescriptible de la naturaleza, sus fuerzas, sus dioses.

La práctica de la Biodanza no vincula el cuerpo al esfuerzo y a ponerse a prueba, no asigna al movimiento el rol de soporte vital del pensamiento, sino que pone a escala el cuerpo viviente, en su simplicidad, en su pureza. Es el cuerpo que da y que recibe, el cuerpo que se abre y que se recoge, el cuerpo que la emoción prolonga en el espacio del gesto y del encuentro, del compartir.

Es el cuerpo que, en un lenguaje que le es propio, expresa la vida que lo sostiene.

La práctica de la Biodanza no está en los músculos que se esculpen, ni siquiera en la eficacia que le impone la voluntad o en la belleza de las formas y de los movimientos.

La Biodanza busca despertar en sí mismo el don de la expresión y volver a colocar la experiencia de los lenguajes en su perspectiva original y siempre actual: La creación.

Los ejercicios de Biodanza están estructurados con sumo cuidado en relación con el "modelo teórico" y sus efectos están previstos y siempre bajo control. Hay diversos tipos de ejercicios:

  • Individuales, en pareja, en pequeños grupos y que comprometen todo el cuerpo como unidad
  • De integración, de sensibilización y de expresión de los potenciales genéticos y
  • Que tienen un simbolismo arquetípico

Sentir. Probar. Manifestar. Lo que se da en la inmediatez del encuentro. Consigo mismo, con el otro, con el mundo. Sin tratar de tomar, de entender. Simplemente dejarse llevar, dejarse tocar y expresar. Entrar en el movimiento que del mundo a mí y de mí al otro, desarrolla al infinito la espiral de la vida.

El verdadero saber no es toma y acumulación de datos objetivos, sino reconocimiento de los vínculos que unen al ser viviente a la vida. El verdadero saber es nutrimiento y vínculo que llega a los sentidos, toca el corazón, genera el gesto. Se halla en el encuentro del cuerpo, del corazón y de la mente.

La danza, así como el canto y el grito, es una de las condiciones innatas del ser humano. La danza es un movimiento que surge de lo profundo del ser humano. La danza es un movimiento de vida, de intimidad; es impulso de unión a la especie. La danza es un modo de ser en el mundo que representa una vía privilegiada de acceso a nuestra identidad originaria; es la expresión de la unidad orgánica del hombre con el universo. Esta noción de la danza como movimiento integrador es muy antigua y revela, a través de la historia numerosas expresiones culturales como la danza primitiva, las danzas órficas, las ceremonias tántricas…

La Vivencia es el elemento operativo esencial del Sistema Biodanza. La inducción de vivencias, constituye la base del método de Biodanza.

Los ejercicios de Biodanza estimulan el Inconsciente Vital y la expresión de los potenciales humanos a través de la deflagración de vivencias.

La inducción frecuente de determinados tipos de vivencias reorganizan las respuestas frente a la vida. La acción reguladora de los ejercicios no se ejerce sobre el córtex cerebral voluntario, sino sobre la región límbico-hipotalámica (centro regulador de las emociones).

Vivencia es "una experiencia vivida con gran intensidad por un individuo en un lapso de tiempo aquí-ahora (génesis actual), abarcando las funciones emocionales, cenestésicas y orgánicas.

Wilhelm Dilthey (1833-1911), primer investigador del sentido de las vivencias, define la vivencia como "algo revelado en el complejo anímico dado en la experiencia interna de un modo de existir la realidad para un cierto sujeto".

La finalidad de las vivencias en el sistema de Biodanza, es provocar "vivencias integradoras" capaces de expresar la identidad, modificar el estilo de vida y restablecer el orden biológico.

Líneas de Vivencia

Biodanza trabaja sobre cinco grandes áreas del Potencial Humano llamadas Líneas de Vivencia, estas líneas son:

Vitalidad

El movimiento es la base de todos los sistemas vivos. Biodanza activa las condiciones sanas del movimiento, recuperando la capacidad de caminar en forma integrada, correr con ímpetu, moverse con fluidez y elasticidad, reponer energías y especialmente nos conecta con la alegría de vivir.

Afectividad

Es el factor humanizador por excelencia. Biodanza estimula la percepción sutil y receptiva del otro, la capacidad de dar y recibir protección y apoyo, la solidaridad. Invita a recuperar la visión del otro como semejante, hacia la superación de las disociaciones que generan la enfermedad de nuestra cultura. Esta línea estimula la autoestima, capacidad de dar y recibir amor, ternura, capacidad de intimidad, conexión con el mundo emocional, enriquecimiento de las relaciones interpersonales, valoración de la propia identidad, búsqueda de vínculos afectivos sanos y , principalmente,  conciencia ética.

Creatividad

Es la capacidad de cambio y renovación, el instinto lúdico. Biodanza genera las condiciones para recuperar la sensibilidad, para renovar la mirada, recrear los actos cotidianos y recuperar nuestra capacidad de recrear nuestra propia vida a partir de nuevas bases.

Sexualidad

La abordamos como la capacidad de sentir placer: disfrutar del movimiento, del alimento, de la música, de compartir con el otro, es decir, de todas las funciones que refuerzan el goce de vivir. Biodanza rescata el placer como factor de integración y salud. Asimismo el desarrollo de esta línea nos ayuda a discernir que es lo que queremos y lo que no en nuestras vida y actuar acorde a ello.

Trascendencia

Es la expansión de la conciencia, hacia la percepción de lo cotidiano en su relación con la totalidad de la existencia. La acción de Biodanza consiste en ampliar la percepción a través del movimiento, la emoción y la vivencia del éxtasis de vivir. También profundiza en la vivencia del aquí-ahora.


Los movimientos naturales del ser humano (caminar, saltar, estirarse…), los gestos relacionados a los llamados “rituales de vínculo” (dar la mano, abrazar, mecer, acariciar…) y los gestos arquetípicos constituyen los modelos naturales sobre los que se han establecido los ejercicios de Biodanza. Tales gestos y movimientos, si son realizados con una música que intensifique la cenestesia estimulada por las categorías motoras en acto se convierten en danzas dentro de la concepción originaria de la danza como movimiento de vida.

El éxito pedagógico y terapéutico de Biodanza se debe a sus efectos sobre el organismo como totalidad y a su poder de rehabilitación existencial, y son los siguientes:

  1. Poder Musical

  2. Poder de la danza integradora

  3. Poder de la metodología vivencial

  4. Poder de la caricia

  5. Poder del trance

  6. Poder de la expansión de conciencia y

  7. Poder del grupo

Cada uno de ellos tiene, por sí mismo, un efecto transformador. Relacionados en un conjunto coherente, mediante un modelo teórico científico, constituyen un haz de ecofactores de extraordinarios efectos, capaces de influir incluso en las líneas de programación genética.

Una sesión de Biodanza es una invitación a participar en una danza cósmica. Realizar ejercicios específicos, inspirados en el significado primordial de la danza, estructurado a partir de gestos naturales del ser humano cuyo fin es activar las potencialidades afectivas que nos conectan con nosotros mismos, con el semejante y con la naturaleza.

Una clase de Biodanza suele durar dos horas y normalmente se realiza descalzo (no es obligatorio), en ropa cómoda que permita hacer cualquier tipo de ejercicio.

Una clase regular comienza con un relato sobre lo vivido en la clase anterior con el fin de crear un espacio amoroso y de contención que permita la expresión sincera y profunda de lo vivido. No se hace una interpretación de lo expresado tanto de parte de los integrantes como del facilitador. Luego se pasa a la fase vivencial de la clase.

Cada clase está preparada alrededor de uno o dos temas centrales. Estos temas se definen en función del estado del grupo y de la secuencia previa de clases. El facilitador lleva al grupo por una serie de ejercicios que introduce con una breve demostración, para que luego el grupo los vivencie personalmente. No hay pasos o rutinas que aprender en Biodanza ya que la propuesta es que los movimientos surjan motivados por las emociones que dispara la música y el clima del grupo permitiendo que el movimiento se convierta en una expresión de ti mismo, por lo que es imposible equivocarse. Con el fin de facilitar el sentir las emociones tal cual surgen, se suele mantener el silencio durante la clase.

Los ejercicios de Biodanza se dividen en 3 categorías:

  • Individual - realizadas por sí solo, pero al mismo tiempo que todos los demás del grupo (algunos de ellos se pueden realizar con los ojos cerrados).
  • Junto con otra persona (danzas en parejas), que cambian a menudo durante un ejercicio varias veces.
  • Los ejercicios en conjunto como un grupo (ejercicios tribales).

El Sistema Biodanza está controlado y administrado por la Fundación Biocéntrica Internacional (International Biocentric Foundation).

El objetivo de esta Fundación es unificar las teorías, los métodos y los criterios prácticos de la Biodanza en todo el mundo. Este objetivo se logra a través de la coordinación de las diferentes Escuelas de Formación de Profesores en Biodanza.

La orientación del movimiento está dirigida por el Profesor Rolando Toro Araneda, Presidente de la Fundación Biocéntrica.

La Fundación Biocéntrica, a través de su Presidente y Consejo Administrativo, es quien designa los Directores de las Escuelas, establece el Reglamento Común, y define el Programa de Contenidos. Estos Contenidos, son impartidos exclusivamente por Profesores Didactas.

La Fundación Biocéntrica cuida el cumplimiento uniforme de las normas, los derechos intelectuales y la utilización del nombre y logotipo de la Biodanza.

El Principio Biocéntrico se inspira en la intuición del universo organizado en función de la vida y consiste en una propuesta de reformulación de nuestros valores culturales que toma como referencial el respeto por la vida.

El principio Biocéntrico, propone la potencialización de la vida y la expresión de sus poderes evolutivos. Biodanza es, desde este punto de vista, una poética de lo viviente, fundada en las leyes universales que conserva y permite la evolución de la vida. Todas las acciones de Biodanza se orientan en resonancia con el fenómeno profundo y conmovedor de la vida.

Biodanza emplea una metodología vivencial, dando énfasis a la experiencia vivida más que la información verbal, permite comenzar la transformación interna sin la intervención de los procesos mentales de represión.

Participamos del pensamiento visionario de Alberto Schweitzer: “meditando sobre la vida, siento la obligación de respetar cualquier voluntad de vida a mi alrededor, por ser igual a la mía”.

La idea fundamental del bien es, pues, que éste consiste en preservar la vida, en favorecerla, en conducirla a su valor más alto; y que el mal consiste en aniquilar la vida, lastimarla, poner trabas a su florecimiento.

El Principio Biocéntrico pone su interés en un universo comprendido como un sistema vivo. El reino de la vida abarca mucho más que los vegetales, los animales y el hombre. Todo lo que existe, de los neutrinos al causar, de la piedra al pensamiento más sutil, hace parte del sistema vivo prodigioso.

Según el Principio Biocéntrico, el universo existe por que existe la vida, y no al contrario.